sábado, 15 de diciembre de 2012
El diario de Noah
lunes, 23 de julio de 2012
El regalo
lunes, 2 de julio de 2012
Me confieso.
domingo, 20 de mayo de 2012
LIVE, LOVE, LAUGH
lunes, 14 de mayo de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
JUDAS
sábado, 28 de enero de 2012
Flashbacks that follow...
Anoche estuve escribiendo sobre ti, sobre el chico de mirada clara que me hacía un hueco en su espalda para dormir mientras dibujaba en la mía corazones con el pulgar. El chico que me absorbía la sonrisa y me desconectaba del mundo a medio palmo de su boca cuando nos tumbábamos para contener la vida mientras la vida pasaba sin llamar. Hablaba del tiempo, que cesaba su lucha si me empezabas a besar y se sentaba a esperar que nos deshiciéramos para rehacernos juntos, que nos comiéramos enteritos, sin pensar en el mañana, sin pensar en las razones, abrazándonos las ganas como si fuera lo único palpable en este mundo. Hablaba de tus manos, que se desvestían de locura para vestirme de ternura y tejer en el cielo la luz del día antes de que fuéramos capaces de comprender. Hablaba de cada mancha de tu piel, la escala cromática de tu tez descrita en versos. Tu voz disuelta en armónicos, desde la frecuencia fundamental que era tu risa hasta los tonos suaves que le recitabas a mi oído. Hablaba de tus palabras, hablaba de tus gestos. De nuestras palabras, de nuestros gestos, que te guardaste en la maleta cuando se te escapó el adiós. Que a mí se me extraviaron entre mil lunas llorándote, intentando tejer el ayer de nuevo sobre mi colcha, para tenerte de vuelta, para no desperdiciar un segundo y amarte sin dudas, sin compromisos, sin te quieros que mata la vergüenza.
Anoche estuve escribiendo sobre ti, sobre el chico que pasa sin mirarme, a dos metros de mi rabia, a dos metros de mis dudas, de mis compromisos, del te quiero que mató la vergüenza. Y en esta situación extraña, en la que tú y yo nos volvemos desconocidos, busco el hilo que conecta con el entonces, con la vida pasada, y no hay relación entre los recuerdos y lo que hoy nos hemos convertido. Que me quemaba tu piel y ahora me quema tu ignorancia, que necesitaba tenerte dentro de mí y hoy nos huimos, nos queremos tener lejos, como si cada intento de recuperarnos hubiera hundido más los momentos. Ya no queda nada de nosotros, ya sé me han olvidado los sabores, el olor de tu cuello. Tal vez volvamos a encontrarnos o tal vez residamos por siempre en el olvido, hasta que no quede más del ayer, hasta que de verdad sea como si nunca nos hubiéramos conocido. Y ya no escribiré sobre ti, ya no viviré en ti, ya no serás el chico.
jueves, 12 de enero de 2012
Ideas.
y te caes, te decepcionas, decides olvidar,
recuerdas, la rescatas, vuelves a emprender, borras los colores y la vuelves a pintar, borras las desilusiones y vuelves a saltar, coges todas las sendas del camino, retrocedes sobre tus pasos pero nunca te paras a descansar, luchas todavía más, crees todavía más, decides que no hay vuelta atrás, que nunca dejarás de intentar,
la ves crecer, la ves cobrar vida fuera de tu mente pero la sientes más tuya que nunca, das la última pincelada, llegas,
la dejas volar.
La vida es una idea, una sucesión de ideas. No es más.

jueves, 5 de enero de 2012
Hoy necesito de ti.
José Ramón Marcos Sánchez

lunes, 2 de enero de 2012
Diez consejos para ser feliz.
1. Olvida todos los planes de construir una máquina del tiempo. El arrepentimiento debería ser ilegal. No existen los errores, sólo las moralejas.
2. Ama, ama, ama. A tu familia, a tus amigos, a tus perros, a la panadera que te saluda todos los días, al viejo que se sienta siempre en el mismo banco, al vecino que se queja de la música, al profesor que logra captar tu atención. Ama todo cuanto te rodea. Cualquier pequeño gesto es susceptible de ser echado de menos.
3. No te creas el mito de que siempre hay que perdonar. Si es por orgullo, hazlo. Si es por dignidad, quiérete un poco, joder. Tatúate la lección y olvida el golpe. Los años te darán años para olvidar.
4. Sufre, sufre mucho. Para estar vivo hay que sufrir. Para disfrutar de la luz, hay que conocer la oscuridad. Llora, patalea, quéjate. Fracasa de vez en cuando, no todo puede ser bonito. Del dolor se aprende, las heridas cicatrizando son el mejor profesor que tenemos.
5. Ama, ama, ama más. Folla, grita, araña. No te reprimas. Ama con el corazón o ama con las ansias, pero ama. Tributa la vida. Los placeres naturales siempre son los mejores.
6. No sigas ningún esquema impuesto por la televisión. No cuentes calorías. Come chocolate. Fúmatelo también. No tienes que estudiar si no quieres una oficina, no tienes que ser rico si te cagas en lo material. Permite que tu corazón grite más que la moda.
7. Nunca dejes un te quiero para luego.
8. Que tus sonrisas no sean gratuitas. Busca razones para hacerlo de verdad y, cuando las tengas, haz que el puto mundo se concentre en tus labios.
9. Sigue amando. Decide bien a quién quieres involucrar en tu vida y firma un contrato sin letra pequeña, absolutamente incondicional. No te olvides de estar ahí, no te olvides de demostrar. Al fin y al cabo, tu felicidad reside en la de esas personas.
10. Y olvida ya esa puta máquina del tiempo. Es lo más importante, la clave. Siempre hemos oído hablar de trenes: de los que se pierden, los que no pasan dos veces, los que nos subimos, los que dejamos marchar. Joder, no hay estaciones, no hay bancos para sentarnos a esperar cómo pasa la vida. Si te equivocas, no mires atrás. Viajamos en un solo tren que cogemos en el momento de ser concebidos y que no para en ningún momento mientras vivimos. Esa es la única oportunidad que existe, ¡la de la vida!




