Hoy necesito de ti aunque me sientas lejana. Arráncame con abrazos tanta piel decepcionada y víveme nuevamente, como cuando habitábamos en un beso para cobijarnos de los momentos rotos y lo malo era fugaz en tu cuerpo. El uno dentro del otro éramos invulnerables. Hagamos nueva la pasión desgastada, como cuando el deseo nos robó la vergüenza y nos dio la vida. Y nos entregamos extasiados a amarnos sin mentiras ni disimulos. Cuando no existíamos ni tú, no yo, cuando nació aquel nosotros que nos decía que siempre sería la razón que le daría alas al alma. Éramos un sentimiento inmortal que sin porqués se murió y no puede doler más echarte de menos. Puede que el tiempo te olvide, pero aunque yo olvide al tiempo, a ti no podré olvidarte. Hoy necesito de ti aunque me aleje por ti. Me convierto en prescindible porque no sé prescindir. Lo siento, porque te siento…
José Ramón Marcos Sánchez

No hay comentarios:
Publicar un comentario