viernes, 23 de septiembre de 2011

X

No duele echar de más, no duele la plenitud ni el recuerdo que se olvida sin saber olvidar. No quema el adiós si no araña, no pesa el ayer cuando no se esperaba un mañana. No son ciegos los ojos que no quisieron ver amanecer, ni mudo el corazón que escogió callar. Si a dos le restas uno, es uno; así, sin más.

Y, aún con todo, siempre preferí sumar. No esas sumas que responden a la lógica; las otras, las que te asustan, las que te hacen temblar. Esas que nacen del alma, que te visten de angustia, te empujan y te vuelven a levantar. Las que te atan el estómago a la hora de comer y te sellan la boca por miedo a no ganar. Es una ecuación compleja que, de tantas veces, sólo una la consigues resolver. Cuando uno más uno se queda en uno, el miedo da menos miedo, la risa da más risa y el amor se hace sin querer.

Pero duele echar de menos, duele desesperar de tanto esperar y ver que nadie te coge la mano cuando decides saltar. El vacío pesa, el corazón se hace débil y los ojos se quedan ciegos de tanto querer ver lo que ya no está. No me gustan las restas; las lágrimas son amargas, el pasado es difícil de cerrar. Si a uno le restas uno, es cero, como la voz nula que ya no dirá te quiero o las sábanas que desatendidas llorarán esperando a dos cuerpos. Y así, separados, nacerá el adiós que araña porque quema y el ayer que pesa porque carga el tiempo que no fue.

Las matemáticas de la vida, difíciles, jodidas. Este camino largo, incierto, que tanto serpea y tanto se desvía, no es más que un puto problema en el que tienes que intentar que el resultado final sea una suma positiva.


sábado, 10 de septiembre de 2011

La petite mort.

"No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele.
Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace."




viernes, 9 de septiembre de 2011

El sexo está bien, pero mejor son tus ojos.

Y el amor está bien, pero mejor somos nosotros.

LIVE FOR TODAY.

AYER

Dueña de tu sonrisa, dueña de tus manos y dueña de tus pensamientos, caminante en tus ojos, vaivén de piernas en las que tu mirada se desviste. Dueña de mi sonrisa, dueña de mis manos y dueña de mis pensamientos, caminante en mi conciencia, vaivén de lágrimas que me recuerda qué hice. Piel de aceituna, ojos morenos bañados de inocencia, corazón blando que a pocos se resiste. Niña, joven ignorante, que de una mitad suya es infancia y la otra es el mañana entrando con simpatía en sus andares, tiñendo de maquillaje su rostro, cual promesa de un mañana lleno de flirteos y sonrojos. Niña es, niña tuya. Niña de tus ojos, niña que quisiste. Niña del alma y niña que me roba el derecho a tu mirada, a los besos que ya no existen, a la ilusión que con una palabra desvaneciste. Mujer soy yo, mujer he sido desde que te fuiste, que perdí la inocencia en tus labios, que me ahogo en el mar de todo lo que me diste. Las tardes de impaciencia aguardando intensamente a la ausencia del mundo, a ser tu y yo el mundo, a no haber más que caricias y besos prohibidos, a ser todo cuanto ser quise y ya no soy desde que nado en el pozo de tu olvido.



jueves, 8 de septiembre de 2011

EL DERECHO AL DELIRIO

"Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene másque el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses;pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero."
Eduardo Galeano.